Que los árboles no nos impidan ver el bosque

Hoy estamos todos consternados por los atentados de Barcelona y Cambrils, las muestras de apoyo y solidaridad son innumerables, todas las ciudades, pueblos y ciudadanía en general han/hemos mostrado nuestra repulsa por dichos atentados y nuestra solidaridad con las víctimas.

Hoy nos toca más de cerca: ¿cómo no nos va a afectar a quienes hemos paseado por esa Rambla en multitud de ocasiones? Todavía recuerdo la primera vez que lo hice, corría el año 1972, éramos un grupo de deportistas que íbamos a participar en los Juegos Universitarios y con nuestros 19, 20 años íbamos cantando por la Rambla hasta que se nos acercó un policía de paisano y nos conminó a que dejásemos de hacerlo ya que podíamos acabar en Comisaría. ¡Qué tiempos!

Después, han sido muchas las ocasiones que he vuelto a pasear por el mismo lugar y cada vez era un mundo distinto, cada vez que he paseado por ella he sido sorprendido por su vida, eso es la Rambla, un lugar lleno de vida. La he vivido en mi juventud con la dictadura, con la transición, con mis amigos y amigas, con mis amores y desamores, con mis tristezas y alegrías y en cuanto pueda volveré a pasear esa Rambla desde la Plaza de Cataluña hasta Colón, me adentraré por las callejas del Barrio Gótico y las del Raval y volveré a sentir y decir: “Barcelona te quiero” “Barcelona t’estimo”.

Efectivamente, cuando las personas afectadas son más próximas a ti, más sientes lo que les pasa y te conmueve más, es una reacción humana lógica, pero esto no debe alejarnos de una realidad que está ahí y la primera de ellas es que entre las personas heridas las hay de 34 o 35 nacionalidades, lo que nos demuestra que esto no va contra los catalanes, ni siquiera contra el resto de españoles, esto va a favor de quienes quieren que sintamos miedo y no, no solamente es el Estado Islámico o el DAESH, hay otros más cercanos que también quieren que sintamos miedo y que nos estemos quietos.

Qué mejor excusa que los atentados para crear un clima en contra de las personas inmigrantes y de las refugiadas, qué mejor caldo de cultivo para alentar reacciones xenófobas y contra más cerca nos toquen mejor. ¿Alguien ha hecho un minuto de silencio por las más de 200 víctimas mortales en atentados que se han producido este mes de agosto en Afganistan, Kenya, Nigeria, Pakistan, Siria, Somalia, Yemen y otros lugares?

A veces, antes de echarnos las manos a la cabeza por lo que nos toca de cerca, convendría que nos preguntásemos: ¿Quién o quiénes financian a estos grupos? ¿Quién o quiénes les venden las armas a estos grupos y/o a los países que les apoyan? ¿Quién o quiénes están interesados en explotar los recursos naturales de muchos países sumiendo a su población en una pobreza profunda? ¿Quién o quiénes ganan con mantener una situación de tensión donde perdamos libertad en aras de la seguridad? Si nos respondemos a estas preguntas igual vemos que nuestros verdaderos enemigos no son los que pensamos, pero que cada cual saque sus propias conclusiones.

Desde estas lineas, todo mi apoyo y solidaridad con las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils y con las de todos los países que sufren en sus territorios la lacra de la violencia terrorista.

Esta entrada fue publicada en Blog y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario